
Es momento de presentarnos y lo haremos por partes porque en esta aventura somos 3.
Daytona
Daytona entró en mi vida el mismo día que cumplía 12 meses. Casualidades de la vida, el mismo día de cumpleaños de mi hija también. Llegó a mi a través de las redes sociales de una amiga y no hay día que no agradezca la suerte que he tenido.
Desde ese día ha sido una parte importante de mi vida y la tengo presente en cada momento. Siempre me acompaña, lo que no es fácil por las prohibiciones que hay en algunas localidades. Pero algo que está claro es que si Daytona no puede entrar, yo tampoco (excepto los supermercados porque ambas tenemos que comer).
Es una Beagle cariñosa y muy activa. Le encanta comer y aunque no ha podido decidir si me queria acompañar en esta aventura o no, creo que le está gustando bastante.
Yo encontré a Daytona pero siguen habiendo muchos animales que esperan poder dar amor incondicional a alguien que esté dispuesto a ponerlos en su vida. Adoptar en vez de comprar es la decisión más ética. Los animales no son juguetes y sufren el abandono.
Yo
Soy una mujer como tantas otras, con sueños e ilusiones.
Feminista, animalista y defensora de la ciencia por encima de todo (pero la ciencia de verdad, la que no descarta ninguna opción antes comprobarlo y que no se vende a multinacionales y grandes farmacéuticas).
Después de estudiar Química y ser madre, encontré mi vocación en las terapias alternativas. De las sesiones y cursos presenciales en Madrid, pasé a trabajar online durante el confinamiento y me ha gustado la experiencia. De hecho, decidí que era la solución para poder trabajar y viajar (una de mis pasiones). Y aquí se empezó a dibujar una idea tan loca que tenía que salir bien.
LaRedMouette
La idea de viajar en una camper era algo que llevaba tiempo pensando. Pero era de esas cosas que dejamos para mañana porque ahora mismo no vienen bien.
El destino hizo que la idea de la camper ganara fuerzas para poder estar más cerca de mi hija y vivir un sueño (mi sueño). Además, cuánto más lo pensaba, más claro tenía todo. También me surgían dudas, principalmente si tendría la capacidad de adaptación necesaria para soportar la experiencia con todo lo que conlleva.
Daytona (Tona para los amigos) y yo, viajando juntas y viviendo aventuras. La idea estaba clara. Tenía que hacerlo de la forma más sostenible posible e intentar arpovechar la situación para transmitir los valores que tanto me importan.
Sigue nuestra aventura y cambiemos el mundo juntas
Aunque hable de 3, en esta aventura también está presente, aunque no a tiempo completo, una adolescente con las mismas inquietudes y la misma pasión por la libertad que LaRedMouette nos aporta.
Por desgracia, necesitamos el petroleo para movernos y no consigo ser totalmente autosuficiente. Sin embargo, ponemos de nuestra parte para disminuir la huella de carbono y aportar nuestro granito de arena para lograr un mundo mejor.
Actualmente, después de unos meses de experiencia bastante satisfactoria, puedo decir que no necesito tantos bienes materiales como he acumulado durante años en Madrid. Supongo que algún día volveré a encanjar en la sociedad de consumo pero, desde luego, con una visión distinta. Por lo pronto, espero poder seguir aprendiendo y, quizás, cumplir mi sueño de ver las auroras boreales con LaRedMouette.
Mientras llega ese día, intentaré aprender todo lo que pueda y compartir mi experiencia con quien quiera escucharla. No pretendo dar envidia con fotos de preciosos viajes (aunque alguna habrá), sino hablar de las dificultades y, principalmente, las soluciones para que una mujer con una compañia animal (hasta parece que una mujer es un vegetal) pueda viajar libremente por carretera. Y es que, ¡las mujeres conducimos genial!


